Hola a todos! ya estoy de vuelta! aunque no puedo prometer una regularidad, no es que la haya tenido antes, pero ahora creo que menos todavía jeje, madre mía, he repasado y no publico nada desde noviembre de 2014, cuando todavía estaba embarazada, y ahora Ariadna tiene un añito, ayer mismo estaba dando sus primeros pasitos :)
Qué mejor que un día de lluvia para aprovechar y volver a escribir, eso y que Ariadna está entretenida en su parque con Peppa Pig de fondo, gracias Peppa!! y es que no es fácil ser madre de una niña que quiere tener tu atención continuamente, conste que no me quejo, en realidad me encanta que solo la calmen mis brazos, pero eso no quita que agote y no me deje tiempo para dedicarme a mi misma y al blog, así que aquí estoy, ya descansaré otro día, ains...
Esta tarta la hice para mi padre, y es que un día comente que quería hacer una tarta de zanahoria, y mi padre recordó una tarta que le hacía su madre y le encantaba, así que como buena hija le pedí la receta a mi tía y éste fue el resultado:
Esta tarta se hace sin horno y es muy sencillita de hacer, no es exactamente igual a la de mi abuela porque ella lo hacía a ojo, pero yo hice una aproximación, y aunque mi padre dice que la de su madre es mejor que la mía (nadie supera a una madre), está bastante buena.
Ingredientes:
- 6 o 7 bollos de leche o bollos suizos.
- 1 kg. de zanahorias.
- 225 gr. de azúcar.
- 100 gr. de coco rayado y algo más para decorar.
- Leche.
Empezamos pelando y troceando las zanahorias, las cocemos unos 30 minutos hasta que al pincharlas con un tenedor estén blandas. las escurrimos y las trituramos junto al azúcar y el coco. Por otro lado, cortamos los bollos por la mitad y los empapamos en la leche, cuidado de no empaparlos demasiado o se desharán, se le puede echar algo de azúcar a la leche, aunque yo prefiero no hacerlo porque quedaría demasiado dulce, pero para gustos...
En un molde ponemos una primera capa de bollos, y cubrimos con otra capa de zanahorias, repetir hasta que acabemos con una capa de zanahorias, y la decoramos con coco rayado, y por último, guardamos la tarta en la nevera unas 24 horas.
Como veis tiene una pinta que dice: cómeme!! Así que ya sabéis, se tarda muy poquito y es muy fácil de hacer, de hecho, creo que voy a volver a hacerla ahora mismo, hasta la próxima! prometo no tardar un año jaja
Un besaco para todos!


No hay comentarios:
Publicar un comentario