Hola de nuevo a todos! esta vez he superado mi récord, 5 meses sin dar señales de vida, pero esta vez tengo una buena excusa, y es que... ¡Estoy embarazada! Si, dentro de poco tendré a mi pequeña princesita en mis brazos y tendré de despedirme de dormir bien, así que estoy aprovechado para dormir todo lo que pueda y un poco más jeje
Aunque entre sueño y sueño, siempre hay antojos, así que he estado horneando algunas cosillas, lo que os traigo hoy es un preparado, los que ya me conocéis, sabéis que no soy muy amiga de los preparados, pero tengo que confesar que eso de amasar me daba un poco de miedo, así que primero tenía que probar con un preparado, a ver que tal y el resultado es buenísimo, tengo que reconocerlo.
El preparado incluye la masa principal, levadura, azúcar glass y un cortador, así que sólo tenemos que añadir:
- 110 ml de agua tibia.
- 15 gr de mantequilla sin sal.
- 1 yema de huevo.
- 30 ml de leche.
- Aceite de girasol para freír.
Empezamos mezclando en un bol el agua tibia con la levadura, lo removemos con los dedos hasta que la levadura esté disuelta, añadimos la yema de huevo y la mantequilla derretida, cuando tengamos una mezcla homogénea, añadimos la masa principal y empezamos a amasar hasta que deje de estar pegajosa y seguimos amasando sobre una superficie enharinada, haciendo una bola con la masa y aplastándola con la mano varias veces durante unos 5 minutos.
Extendemos la masa con un rodillo hasta que tenga 1 cm de grosor, y vamos haciendo los donuts con el cortador, la masa sobrante se vuelve a amasar y repetimos el procedimiento, los "agujeros" de los donuts también los podemos usar (aquí no se desperdicia masa jeje), al hacerlo a ojo pueden salir más o menos donuts, a mi me salieron 12.
Ponemos los donuts sobre una bandeja con papel de horno para que reposen durante 1 hora más o menos. Si no hace mucho calor podemos meterlo en el horno apagado, y si hace mucho frío, podemos precalentar el horno y apagarlo antes de meter la bandeja, esto sirve para ahorrar tiempo, ya que la masa necesita estar en un lugar tibio para subir.
Cuando hayan aumentado su volumen, calentamos abundante aceite en una sartén a fuego fuerte para empezar a freír los donuts. Para que no se deformen, podemos cortar el papel de horno en cuadraditos para cogerlos y una vez en la sartén retiramos el papel, freímos durante 3 minutos más o menos, dándoles la vuelta para que se doren igual por ambos lados y los ponemos en una bandeja con papel de cocina para que escurra el aceite sobrante.
En un bol mezclamos el azúcar glass con la leche hasta que tengamos una mezcla uniforme, yo he separado la mitad de la mezcla y le he añadido cacao en polvo, bañamos los donuts en el glaseado, podemos decorar con algunos sprinkles si queremos, y los dejamos escurrir en una rejilla hasta que se endurezca el glaseado.
Mi consejo es que se consuman en el mismo día, ya que es cuando están más tiernos y esponjosos, bueno, os dejo ya que se me están volviendo a antojar unos donuts jeje
Besos y abrazos!!




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